Este sábado 6 de septiembre a las 23:59 horas, los relojes deberán adelantarse a las 00:59 horas debido al inicio del horario de verano. Si bien este ajuste busca aprovechar más horas de luz, puede afectar el descanso de niños y niñas, generando irritabilidad, cansancio e incluso dificultades de concentración.
La Dra. Rocío Cortés, neuróloga infantil del Hospital Roberto del Río, explicó que el cambio de hora altera los ritmos biológicos en la infancia.
“Tener más horas de luz puede alterar los ciclos de sueño de los niños, dificultando que se duerman a la hora habitual. Esto puede provocar irritabilidad, fallas en la concentración y cansancio durante el día”, señaló la especialista.
Consejos para una mejor adaptación al nuevo horario:
- Ajustar gradualmente la hora de dormir en los días previos.
- Mantener rutinas estables de sueño, alimentación y actividades.
- Evitar pantallas al menos una hora antes de acostarse.
- Fomentar actividades relajantes antes de dormir, especialmente en adolescentes: lectura, música suave o meditación.
La Dra. Cortés subrayó que los adolescentes son especialmente sensibles a este cambio, por lo que el acompañamiento familiar resulta clave.
Finalmente, destacó que con pequeños ajustes y disciplina en las rutinas, niños y niñas pueden adaptarse rápidamente al nuevo horario, manteniendo un descanso reparador, esencial para su desarrollo y bienestar.