Niños que llegan preferentemente desde las comunas de Independencia, Recoleta, Conchalí, Huechuraba, Quilicura, Colina, Lampa y Til Til, son los que recibe los 365 días del año y las 24 horas del día,  la Unidad de Paciente Crítico del Hospital Roberto del Río.  Sus 35 cupos la convierten en la Unidad más grande del país en su tipo acogiendo a alrededor de 1.500 niños que también llegan de otras comunas de Santiago o de diversos puntos de Chile, cuando la red pública de salud lo requiere.

Madeleine Silva, usuaria de la UTI junto a las enfermeras Magalli González, Daniela Montenegro y las doctoras Jazmina Bongain y Maryel Riquelme.

“A las 14 camas de Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) llegan los pacientes más graves y que pueden estar en una condición inestable que requieran soporte vital inmediato. En cambio en las 21 camas de la Unidad de Tratamientos Intermedios (UTI) están los niños que ya salieron de su período de mayor gravedad de la UCI y los niños post operados que necesitan seguir con terapias de apoyo. En estos casos se trata de niños que están fuera de riesgo vital pero que no pueden permanecer en una sala básica porque necesitan atenciones específicas y programadas” indica la Jefa de la Unidad, Dra. Maryel Riquelme.

 

Alrededor de 120 profesionales entre médicos especialistas, enfermeros kinesiólogos, nutricionistas, fonoaudiólogos, terapeutas, técnicos paramédicos y auxiliares conforman esta Unidad docente asistencial, que trata prácticamente todas las patologías del espectro crítico pediátrico. Además recibe a pacientes que requieren terapia de soporte extracorpórea (ECMO) , es centro de referencia nacional en patologías GES, acoge a pacientes con traumatismos encéfalo craneanos graves, a niños con quemaduras y donde destaca un equipo de neurocirugía infantil altamente especializado.

Uno de estos pacientes es la pequeña Genoveva, de tan solo siete meses de vida y quien permanece en la UCI. Su madre, María Jorquera señala que llegaron a la Urgencia y debido a complicaciones respiratorias su hija debió ser sometida a una cirugía paliativa al corazón. “Afortunadamente de a poquito ella está saliendo de esto. Ha sido un proceso difícil para toda nuestra familia, yo tengo más niños, pero sé que aquí la han atendido bien y debo agradecer a los funcionarios porque se han portado súper bien con ella y con nosotros. Los doctores se toman su tiempo para explicarme, cosas que a veces no entiendo, pero que me dan tranquilidad por mi hija” recalca María al llegar al Hospital para ver a Genoveva.

María Jorquera, usuaria de la UCI junto a los doctores Alexander Bataszew y Paula Ortiz.

La Directora (S) del Hospital Roberto del Río, Dra. Mirta Acuña agrega que esta Unidad ha sido un polo de desarrollo de la medicina crítica pediátrica para todo nuestro país.  “El equipo de la Unidad de Paciente Crítico tiene una vocación de servicio y una disposición digna de destacar. No solo absorben los casos de los niños más grave de la zona norte de Santiago, sino que habitualmente reciben a pacientes de todo el país y con bajos índices de letalidad. Solo esta semana han debido abrir sobrecupos para resolver casos gravísimos que la red pública a nivel nacional ha requerido” agrega.

 

La Dra. Maryel Riquelme indica que más allá de las múltiples dificultades que surgen en este tipo de trabajo, como los turnos extremos o los altos niveles de desgaste, sobre todo en los desenlaces desfavorables para los pacientes, cuenta con un equipo de profesionales altamente comprometido.  “El paciente crítico no permite errores, en la salud pública los papás y sus niños no nos eligen, nosotros o nuestros equipos les tocamos y son justamente ellos quienes motivan todo nuestro trabajo y nuestros esfuerzos”  añade la especialista del primer Hospital Pediátrico de Chile.