• El hospital pediátrico público fue pionero en Chile en implementar esta tecnología de alta complejidad, que hoy permite dar una segunda oportunidad a pacientes con riesgo vital provenientes de todo el país.
Un importante hito en la medicina pediátrica pública del país alcanzó el Hospital de Niños Dr. Roberto del Río, al completar 100 pacientes pediátricos tratados con terapia ECMO (Oxigenación por Membrana Extracorpórea), un procedimiento de alta complejidad que se utiliza en niños con falla cardíaca o respiratoria grave y riesgo vital.
Desde hace más de una década, el hospital se transformó en el primer recinto pediátrico público de Chile en poner a disposición de los niños y niñas del país esta avanzada tecnología, consolidando con el tiempo un equipo multidisciplinario altamente especializado, capaz no sólo de entregar este tratamiento, sino también de formar profesionales de otros centros de salud del país.
El Dr. Yuri Zuleta, pediatra intensivista y médico encargado del programa ECMO del hospital, explica que se trata de una terapia reservada para los casos más complejos.
“Este es un tratamiento de última tecnología al que acceden pacientes que están intensamente graves y con riesgo vital. Generalmente corresponde a niños con falla cardíaca y/o respiratoria potencialmente reversible que no han respondido al manejo convencional”, señala.
El especialista agrega que los criterios para utilizar esta terapia han ido evolucionando con los años. “Los criterios clásicos están actualmente en revisión. La tendencia internacional es a ser más inclusivos, dado el aumento de la experiencia acumulada y los mejores resultados de sobrevida que se han reportado”, explica.
Resultados comparables con estándares internacionales
Uno de los indicadores más relevantes de esta terapia es la sobrevida del paciente durante el tratamiento y al momento del alta o traslado.
En el Hospital Roberto del Río, los pacientes manejados en ECMO tienen una sobrevida del 80% a la terapia, y de un 60% al alta o traslado, cifras que se encuentran en línea con los resultados reportados por centros internacionales especializados en esta modalidad.
Estos resultados reflejan el alto nivel de complejidad, experiencia clínica y trabajo coordinado que desarrolla el equipo de salud del hospital, permitiendo ofrecer a niños gravemente enfermos una posibilidad real de recuperación.
Un trabajo de alta especialización
La Unidad de Cuidados Intensivos del hospital cuenta con equipamiento especializado y un equipo multidisciplinario entrenado, integrado por médicos intensivistas, cirujanos cardiovasculares, perfusionistas, enfermeras, kinesiólogos, entre otros profesionales.
El desarrollo de este programa ha permitido además fortalecer la formación de equipos clínicos en Chile, contribuyendo al crecimiento de esta terapia en el sistema de salud nacional.
Para el hospital, alcanzar los 100 pacientes tratados con ECMO representa no sólo un hito clínico, sino también un reconocimiento al compromiso y trabajo de los equipos de salud que hacen posible este tratamiento altamente especializado para los niños y niñas del país.
Testimonio familia paciente
Para muchas familias, la terapia ECMO representa una oportunidad de vida cuando las alternativas médicas se han agotado. Es el caso de Emma, una de las pacientes que en febrero de este año recibió este tratamiento en el Hospital de Niños Dr. Roberto del Río.
Su familia recuerda ese período como un momento de gran incertidumbre, pero también de profunda confianza en el equipo de salud que acompañó su proceso.
“Nosotros llegamos desde Iquique por un traslado de urgencia, ya que mi hija venía con un diagnóstico de extrema gravedad. Aquí le aplicaron el tratamiento de ECMO. Nosotros nos entregamos al equipo de UCI para que ayudaran a mi hija y afortunadamente salió todo bien, y ahora está teniendo una evolución exitosa”, cuenta Paola Hormazábal, mamá de Emma.
Asimismo, la familia destacó el acompañamiento recibido por parte de los equipos clínicos durante todo el proceso.
Hoy, la experiencia de Emma y su familia refleja el impacto que esta terapia puede tener en la vida de niños y niñas que enfrentan cuadros críticos, así como también el compromiso de los equipos de salud que hacen posible este tratamiento de alta complejidad.