Cuando se trata de expresar y manejar las emociones dentro de un equipo clínico, el trabajo de Fundación LACARACOLA es clave. Así lo ha vivido nuestra Unidad de Oncohematología, quienes han sido testigos del apoyo que significa el arte en la recuperación de los niños.

Desde hace un tiempo y gracias a la coordinación de la Psicóloga de dicha Unidad, se viene trabajando con la fundación en el proceso de manejo de emociones.

La metodología potencia los aspectos sanos de los niños, donde a través de la imaginación se fortalece el desarrollo creativo y el “sí puedo”. Se utiliza la creatividad y la experiencia como vehículos de un proceso que vincula su ser con los otros y su entorno, en pos de descubrirse y tomar conciencia de la capacidad personal y colectiva, muchas veces dormidas pero latentes, en que todos pueden desde lo que son y lo que tienen.

Sin embargo, en esta oportunidad fue el turno del personal de Oncohematología, quienes aceptaron el desafío de crear un corazón y trabajar emociones en tiempos de emergencia sanitaria. El resultado: una experiencia enriquecedora y una destacada participación en la exposición de arte virtual “Radiografía del corazón chileno en pandemia”.

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