Durante la época de invierno, con el uso de calefacción y la preparación de comidas calientes, se produce un significativo aumento de quemaduras de niños y niñas al interior de los hogares.

Según la doctora Pilar Covarrubias, médico jefe de la Unidad de Quemados del Hospital de Niños Dr. Roberto del Río, “9 de cada 10 quemaduras ocurren dentro de la casa, siendo la cocina el lugar más peligroso. Es por eso que debemos extremar nuestros cuidados”.

La especialista enfatizó en la importancia de tomar medidas preventivas en los hogares, para evitar cualquier riesgo de quemadura en los más pequeños.

“En primer lugar, trate de que sus hijos no entren a la cocina cuando usted esté cocinando. También use los quemadores que están en el fondo de la cocina, más cerca de la muralla, y nunca deje los mangos de las ollas al alcance de sus hijos. Si va a dejar objetos enfriándose, nunca los deje en el borde de una mesa”, recomendó.

Además, enfatizó en el cuidado con los hervidores eléctricos: “dejémoslos lejos del alcance de los niños. Jamás los pongamos en el suelo y tratemos de fijarnos que nunca quede el cable de éstos en el borde, que ellos puedan traccionar y volcarlos sobre ellos”.

En materia de calefacción, la doctora indicó que es clave mantener las estufas alejadas de los lugares donde transitan los niños y aconsejó no usar guateros.

“Dentro de lo posible, no use guateros para calentar a sus hijos. Es mejor abrigarlos más y evitar estos accidentes tan comunes, que son el volcamiento o que se rompan guateros en mal estado”, dijo.

¿Qué hacemos si nuestro hijo/a sufre una quemadura?

En el caso de que uno de nuestros hijos sufra una quemadura, la doctora indica que es clave reaccionar rápidamente y de forma correcta, para evitar una profundización de la herida o infecciones.

“Primero, tenemos que mantener la calma y colocar la quemadura bajo un chorro de agua fría de la llave y mantenerlo ahí por 20 minutos”, indica.  

En ningún caso hay que colocar hielo directo sobre la quemadura, ya que eso causa profundización de las lesiones. Tampoco aplicar cremas, ungüentos o remedios caseros como huevo, tomate o cualquier otro elemento.

Luego, es fundamental cubrir la quemadura con un paño limpio y acudir de inmediato a un centro asistencial, donde médicos evaluarán las lesiones.

“Las quemaduras son desgraciadamente un accidente que puede cambiar la vida de sus hijos para siempre, produciendo secuelas estéticas, funcionales y psicológicas importantes. Por eso, la prevención y la acción rápida es la mejor manera de proteger a nuestros hijos en este invierno”, señala la doctora Covarrubias.