Jessica Carmona y Virginia Fierro se encontraban siempre en los pasillos del Hospital Roberto del Río, pero nunca antes se habían sentado a conversar, el día que lo hicieron admiten que entraron en sintonía inmediata. Las dos profesionales son practicantes de Acupuntura, y juntas levantaron el sueño común de algún día realizar esta técnica en su establecimiento. Te invitamos a conocer cómo esta milenaria práctica les cambió la vida a estas dos enfermeras y los consejos de autocuidado que dan a sus pares.

“La acupuntura trae una transformación personal, porque la medicina china te dice que para poder atender a alguien, primero se tiene que hacer el trabajo con uno mismo, sanarte. No se puede equilibrar a otra persona si una está en desequilibrio. Debe haber un autocuidado previo. La invitación es a detenerse, mirarse y parar en medio de esta vorágine, que es el trabajo clínico. Uno no se puede auto sabotear con el ‘no tengo tiempo’. De repente son cosas sencillas las que marcan la diferencia”, señaló la enfermera Virginia Fierro de la Unidad de Oncohematología.

“Llegué a la Acupuntura primero como Acupuntura Jessica Carmona y Virginia Fierro 19 paciente y me abrió un nuevo horizonte, ya que es una nueva forma de ver la vida. La Acupuntura aborda a la persona como un ser integral, en donde el bienestar mental es clave. Vivimos en una máquina que no se detiene, en donde hasta el sueño deja de ser satisfactorio porque nos acostamos pensando en lo que vamos hacer al otro día. Hay que hacer una pausa y pensar si estoy dónde quiero estar, dejar ir lo que no está en nuestras manos resolver y regalonearnos, buscar el equilibrio” sostuvo por su parte la enfermera de la Unidad de Alivio del Dolor Jessica Carmona.

Nota original del Boletín “El Nortero” del Servicio de Salud Metropolitano Norte

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