Ya entramos en el período del año en que los virus respiratorios comienzan a afectar a los más pequeños del hogar. Enfermedades como el Virus Sincicial y la Influenza son una preocupación para las familias.La llegada del invierno propicia estas enfermedades, y no sucede directamente por el frío, sino que los mecanismos de defensa de nuestro cuerpo, de la boca y la nariz, están más vulnerables. Es por esto que como padres y cuidadores debemos tomar las medidas correspondientes y estar atentos a los síntomas que puedan presentar los niños, lo que revisaremos junto a nuestro especialista Dr. Ricardo Ávila, Pediatra y Director (s) de nuestro Hospital.

¿Qué medidas de prevención debemos tomar?

Debemos tomar medidas como evitar el contacto con personas enfermas y lugares con mucha gente. Asimismo es necesario practicar el lavado de manos con frecuencia, ya que es uno de los principales medios por lo que se transmiten enfermedades. Por lo tanto, debemos enseñar a los niños a estornudar y toser tapándose la boca con el antebrazo, así como también sonarse con pañuelos desechables que se boten inmediatamente.

¿Cuál es el beneficio de las vacunas?

La vacunación en los niños es fundamental pues disminuyen las posibilidades de contraer una enfermedad de importancia. Todos los años se realiza un programa de vacunación a nivel nacional contra la Influenza, que en el segmento infantil está dirigido a todos los niños entre 6 meses y menos de 6 años, los que deben ser vacunados en sus centros de salud y establecimientos educacionales.

Esta vacuna previene el contagio de la Influenza, enfermedad grave y contagiosa causada por un virus, la que puede llevar a una hospitalización, generando complicaciones como bronquitis y neumonía, e incluso provocar la muerte.

¿Ante que síntomas debemos acudir al servicio de urgencia?

En caso de congestión nasal, estornudos y tos seca, podemos hablar de síntomas leves que pueden ser atendidos en el Sapu de su lugar de residencia pues un resfrío común puede ser tratado con cuidados generales como buena hidratación, con medicamentos para disminución de síntomas y con las medidas generales antes mencionadas.

Sin embargo, cuando un niño o niña presenta dificultades para respirar y quejidos, decaimiento intenso, hundimiento de costillas, dificultades para alimentarse, fiebre alta que no baja, reapareciendo a pesar de haber tomado algún medicamento, y tos en exceso se debe acudir al servicio de urgencia de su comuna, para evitar que se transforme en un cuadro grave en especial a los menores de tres meses.

Es así como la importancia del rol de los padres y cuidadores es fundamental en este período,  previniendo contagio con las medidas pertinentes, y en caso de tener a un hijo enfermo seguir las indicaciones de los especialistas, acompañarlo y entregarle una contención permanente.